Benito Juarez.- Con la finalidad de
convertir hasta 150 mil toneladas anuales de sargazo en fertilizante
orgánico y celulosa, la empresa Dianco anunció que instalará este año su
primera planta procesadora.
Con datos de la la Universidad del Sur de Florida en Estados Unidos, dicho consorcio estimño que la arribazón de sargazo en 2020 superará a la de 2019 y aseguró que a diferencia de varios de sus competidores que decidieron retirarse del mercado, ésta permanecerá en el mismo.
Según se dio a conocer, la empresa podrá procesar 150 mil toneladas al año, sólo en la primera de tres plantas y convertir unas 600 toneladas diarias en fertilizante.
Este proyecto permitirá transformar en “causa” lo que hoy es un “gasto” para el Gobierno y hoteleros en la recolección del sargazo.
Actualmente, un relleno sanitario para mil toneladas y con vida de dos años cuesta al Gobierno 45 millones de pesos y requiere de cinco hectáreas.
El sargazo toma de cinco a 10 años en degradarse totalmente, después de haber filtrado sus lixiviados al subsuelo.
De tal forma que para depositar en dos años un millón de toneladas, el Gobierno tendría que invertir en mil rellenos sanitarios unos 45 mil millones de pesos y disponer de cinco mil hectáreas.
Agregó que su propuesta no sólo representa solución ecológica, sino ahorro para el Gobierno, el cual podrá invertir ese dinero en reactivar el turismo.
Asimismo sostuvo que el proyecto es 100 por ciento sustentable, con cero residuos, con una solución patentada y mexicana que permite que el 95 por ciento de arena, al ser empleada, será recuperada, para ser devuelta a las playas.
Finalmente, el consorcio en cuestión señaló que el proyecto de su nueva planta iniciará con suministro de energías renovables y la reutilización del 70 por ciento del agua del proceso, lo cual se verá complementado con la contratación de personas con capacidades diferentes y de los sectores más vulnerables de la sociedad.
“Este será el primer fertilizante orgánico de producción industrial en Latinoamérica e incluso más económico que el de origen químico”, concluyó.
